Todo lo que la Ley dice (incluyendo el diezmo) se lo dice a los que están bajo la Ley. Si uno escoge hacer lo que la Ley dice, pasa a esta bajo la Ley. (Romanos 3:19) No es posible obedecer la Ley (diezmar) sin estar bajo la Ley. Decir que diezmo, pero no bajo la Ley, contradice a Pablo. No es posible diezmar y pretender que no se está bajo la Ley.
Si guardamos las ordenanzas de la Ley; como por ejemplo el diezmo; se nos considera circuncisos (Romanos 2:26). No interesa bajo qué pretexto guardemos las ordenanzas de la Ley; nos hacemos circuncisos. Si diezmamos; lo cual es uno de los diez mandamientos de la Ley; por amor, por convicción, por voluntad propia, o por cualquier motivo; nos hacemos circuncisos y estamos bajo la Ley.
Una vez circuncisos por guardar una ordenanza (diezmo) de la Ley; se está obligado a guardar toda la Ley (Gálatas 5:3).
El diezmo voluntario y por amor, desvinculado de la Ley, es una falacia; no exuste. Diezmar es una ordenanza de la Ley y ya no es posible guardarla de otro modo que no sea bajo la Ley.
Lo que hayan hecho Abraham o Jacobo antes de la Ley; no lo hubiesen podido hacer luego que la Ley se promulgó. Ya no son ejemplos válidos para nosotros. Si los imitamos, estamos obedeciendo una ordenanza de la Ley. Lo dice Pablo.
Y una vez que diezmamos nos obligamos a guardar toda la Ley. Caemos de la gracia (Gálatas 5:4) habiéndose desligado de Cristo y pasamos a vivir por obras (Romanos 10:5). Y nos hacemos malditos (Gálatas 3:10)
¿Qué más se pide que diga Pablo? ¿Que diga textualmente "está prohibido diezmar"? Bueno, la verdad es que en ninguna parte leemos que diga "deben diezmar"; ni tampoco enseña a diezmar en ningún término. No es posible armar un argumento sólido como este para defender el diezmo. Si estas palabras de Pablo no son suficientes para demostrar que él estaba en contra del diezmo ¿cómo se demuestra la doctrina cristiana del diezmo?
Romanos 2:26 Por tanto, si el incircunciso guarda las ordenanzas de la Ley, ¿no será considerada su incircuncisión como circuncisión?
Romanos 3:19 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley
Romanos 3:21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;
Romanos 10:5 Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas.
Gálatas 3:10 Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.
Gálatas 5:3 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley
Gálatas 5:4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
Carta a los cristianos gentiles referente a qué debe observarse respecto de la Ley de Moisés. Hechos 15:23-29
“Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud. Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo, hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Así que enviamos a Judas y a Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo mismo. Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien”.
Nótese que lo que ha motivado esta carta a los cristianos gentiles es que algunos los inquietaban y perturbaban mandando que se circuncidaran y que guardaran la Ley de Moisés. Con esto ya empezamos a vislumbrar que el mandato a guardar la Ley de Moisés es incorrecto, y que quienes así lo enseñaban y aún enseñan, no lo hacen en la autoridad apostólica.
En reacción a esta falsa demanda de guardar la Ley de Moisés, los apóstoles envían esta carta que tiene doble autoridad de parte del Espíritu Santo. Tiene la autoridad del Espíritu Santo por estar contenida en un libro inspirado por el Espíritu Santo. Pero además, la carta en sí contiene aquello que el Espíritu Santo a revelado como correcto y verdadero.
Al Espíritu Santo le ha parecido no imponer ninguna otra carga de la Ley de Moisés, aparte de las que pasa a enumerar. Por tanto, toda otra carga de la Ley de Moisés queda expresamente excluida. La lista de cargas que se nos pueden imponer queda cerrada, y excluye a cualquier otra carga que creamos debería haberse incluido.
Entonces el querer imponer otra carga de la Ley de Moisés, es ir en contra de lo que el Espíritu Santo ha dicho. No debemos ni podemos guardar ninguna otra carga de moisés de las allí mencionadas. No podemos enseñar a diezmar, ni podemos diezmar. Diezmar quedó explícitamente excluido de las cargas de Moisés que los cristianos debemos guardar.
Enseñar a diezmar es rebelarse en contra de la autoridad del Espíritu Santo.
Se requiere: un texto (por lo menos uno) de toda la Biblia (incluyendo a la Ley de Moisés) que enseñe a diezmar (de la forma que se enseña)
O de lo contario. un texto (aunque sea uno) de toda la Biblia (de Génesis a Apocalipsis) que muestre a un hombre (o grupo de hombres) de cualquier época (AT y NT) practicando el deizmo (no apenas una sola vez en toda su vida) y que no lo haga en obediencia a la Ley (porque los israelitas sí lo hacían)
O también esto: un texto en el cual Jesús tenga una palabra positiva o aprobatoria respecto del diezmo
Y por últrimo: que se explique Hechos 15:28-29 cómo es posible seguir enseñando el diezmo